Aceptación Blog de El Rincón de Mindfulness

La habilidad en Mindfulness que es crucial para la gestión del estrés

La vida puede ser estresante. Ya sea el estrés que conlleva tener demasiado trabajo que hacer en muy poco tiempo, ya sea cumplir con las obligaciones de cuidar o lidiar con una enfermedad grave o un contratiempo, a veces nos enfrentamos a situaciones difíciles de sobrellevar.

 

En respuesta al estrés, muchas personas recurren, hoy en día, a aplicaciones de meditación o mindfulness. Pero no todas las prácticas de atención plena son igualmente efectivas para combatir el estrés, según sugiere un nuevo estudio científico. Es posible que a algunas de nuestras prácticas les falte un ingrediente vital: la aceptación.

 

En este estudio, los investigadores asignaron aleatoriamente a 137 adultos estresados, ​​de diferentes edades y etnias, a uno de tres programas: un curso de ocho semanas de reducción del estrés basado en la atención plena (MBSR), donde aprendieron a prestar atención conscientemente a sus experiencias del momento presente en un aceptar, sin prejuicios; a un curso de MBSR sin instrucciones de aceptación; o a un programa MBSR sin ningún tipo de instrucciones. Los cursos incluyeron muchas lecciones, por ejemplo, cómo prestar atención a la respiración y a las sensaciones corporales, cómo comer o cómo caminar conscientemente. También incluían indicaciones de cómo practicar fuera de clase. Antes, durante y después, los participantes informaron, cinco veces al día, sobre el estrés que sintieron en el momento y si habían experimentado un evento estresante desde su último informe.

 

Aunque todos los grupos experimentaron menos estrés y vivieron menos incidentes estresantes, las personas que tomaron el curso completo de MBSR (con instrucciones concretas sobre la aceptación y su papel), tuvieron una mejora significativamente más pronunciada que los otros dos grupos.

 

Aprender a aceptar tu experiencia en el momento presente es realmente importante para reducir el estrés“, dice Emily Lindsay, una de las coautoras del estudio. “Parece ser un elemento clave del entrenamiento de la atención plena“.

 

Las prácticas de atención plena que enfatizan específicamente la aceptación nos enseñan una actitud sin prejuicios hacia nuestras experiencias, es decir, aprender a no etiquetar nuestros pensamientos, sentimientos o experiencias como buenos o malos, y a tratar de no cambiarlos o resistirlos de ninguna manera. Si bien muchos cursos de mindfulness incluyen instrucciones de aceptación como parte del curso, es posible que los que no lo hagan sean tan efectivos.

 

Este hallazgo encaja con otras investigaciones sobre la centralidad de la aceptación en la práctica de la atención plena”, dice Lindsay. Las personas que aprenden a aceptar, y no solo notar sus experiencias, se vuelven menos propensas a deambular por la mente, lo que se ha relacionado con el bienestar. También, ante situaciones de estrés, son menos reactivas, lo que significa que muestran reducciones en la presión arterial sistólica, en la segregación de la hormona del estrés, cortisol, y en la percepción de sentimientos de estrés. Además, estos resultados de laboratorio se suman a los obtenidos del monitoreo de los participantes que se realiza diariamente, lo que ayuda a demostrar que la aceptación marca la diferencia en las situaciones de la vida cotidiana y no solo en entornos controlados.

 

¿Cuál sería la base sobre la que la aceptación aparece como un elemento tan importante? Lindsay argumenta que cuando las personas aceptan experiencias difíciles (como el estrés), les es más fácil hacer que estas “sigan su curso y se disipen”, mientras que resistirlas solo las fortalece. “Y – agrega – aceptar el estrés ayuda a las personas a dejar de enfocarse solo en lo que está mal y así pueden ser conscientes de otros sentimientos, sensaciones y pensamientos que ocurren al mismo tiempo, lo que les permite ampliar el foco y ver la “imagen más grande“. “El estrés disminuye a medida que asimilas más de tu experiencia“, dice ella. “Esa es la parte transformadora de la aceptación“.

 

Sin embargo, la aceptación no va de aceptar tu destino, dice Lindsay, cuando te diagnostican una enfermedad terminal, y simplemente aceptar que vas a morir. Ese tipo de “aceptación” conduce a peores resultados, dice ella. Tampoco se trata de aceptar malos tratos de otras personas o aceptar situaciones injustas. Se trata más de aceptar tu experiencia interna, tus pensamientos y sentimientos, que te informan acerca de cómo responder a tus circunstancias externas de una manera más sabia. Por ejemplo, si te sientes enojado y aceptas tu enojo en el momento, puedes evitar arremeter contra alguien y ayudarte a ver que tus sentimientos no son por su culpa.

 

Lindsay admite que a algunas personas les resulte difícil aceptar sus pensamientos y sentimientos desagradables, pero los cursos de MBSR ofrecen técnicas que pueden ayudar. Por ejemplo, enseñar a las personas a nombrar sus sentimientos o pensamientos en un tono tranquilo y gentil (“me siento triste y eso está bien”) puede promover una mayor aceptación, dice, al igual que practicar la autocompasión.

 

Claramente, necesitamos enfatizar un poco más las técnicas de aceptación“, dice Lindsay. Eso es cierto en programas formales como MBSR, pero también lo es en nuestra propia práctica individual.

 

 

Artículo publicado en Greater Good Magazine, Science-based insights for a Meaningful Life, el 28 de octubre de 2019.

Este artículo está escrito por Jill Suttie, psicóloga por la Universidad de San Francisco y escritora habitual en distintas revistas especializadas, como Mindful.org, GGM, Shareable.net y otras.

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