La aventura de la maternidad consciente. Hablamos con Pilar Paradinas.

Pilar Paradinas es una experimentada matrona del servicio público de salud madrileño, con más de 30 años de experiencia. Paralelamente, es una de las profesionales de Mindfulness en España con mayor formación y experiencia en la práctica y divulgación de esta disciplina[i].  En El Rincón de Mindfulness  tenemos la satisfacción de contar con su colaboración impartiendo distintos programas de Mindfulness, entre los que destacan sus cursos orientados al embarazo y maternidad.

 

Hoy hemos querido compartir en nuestro Blog esta enriquecedora conversación con ella acerca de la aventura que suponen el embarazo, el parto y los primeros pasos de la maternidad y de cómo Mindfulness y su práctica puede ser de un gran valor para disfrutar de esa aventura de una manera consciente, no sin destacar que Pilar es la primera profesional de Mindfulness española en confeccionar un curso completo sobre el tema, bajo el nombre de Programa de Embarazo y Maternidad Consciente – MBCM.

 

¿Por qué es habitual ver cómo la futura madre se siente algo desbordada ante las muchas dudas que la asaltan ya desde las primeras semanas de embarazo?

 

El embarazo, el parto y la crianza es un maravilloso proceso natural, pero también un camino lleno de incógnitas. Hoy en día, incluso la propia fecundación supone para muchas parejas un camino incierto. La mujer embarazada siente el deseo de controlar y manejar todos los aspectos del proceso, producto, en parte, de la presión social que se cierne sobre ella a la espera de que sea capaz de llevar el proceso como la mujer perfecta.

 

En ocasiones, esto hace que la embarazada se lance a una búsqueda incesante de información, a llevar controles sanitarios con distintos profesionales en paralelo, a bucear en internet, en foros de opinión y en todo tipo de páginas web y revistas, o incluso a buscar asesoramiento en multitud de lugares…

 

Por eso, lo más probable es que acabe ante una lista de objetos, lecturas, productos y un sinfín de novedades que se le presentan como imprescindibles para realizar este viaje.

 

La gran aventura ha comenzado con una maleta rebosante y pesada.

 

Tan pesada que, a medida que los días y meses se van cumpliendo, la maleta se transforma en un compañero de viaje más y más controlador: el miedo.

 

¿Y cómo se manifiesta ese miedo? Lo normal es encontrarse con futuras mamás rebosantes de alegría, más allá de las típicas molestias físicas iniciales…

 

Lógicamente, el miedo es algo que nos afecta, en un omento o en otro, a todos. Es una realidad que, en si misma, no es perjudicial ni hay que sentirla como algo malo. Se trata de una emoción natural que nos pone alerta y en guardia ante circunstancias o situaciones de peligro, físico o emocional. El problema surge cuando el miedo lo impregna todo y nos condiciona de tal forma que nos desconecta de nuestra propia realidad.

 

¿Dónde está ahora la embarazada que quería controlar y manejar todo el proceso? Atrapada y asustada, incluso viviendo lo que es un proceso natural como una enfermedad.

 

Pero es un estado, a veces, tan sutil que puede acompañarla de forma latente y hacerse visible en cualquier momento: durante el embarazo, durante el parto o durante la crianza.

 

Este apasionante viaje, esta maravillosa aventura se ha ido llenando de información sobre lo que podría pasar que asusta, de cambios físicos que, por esperados, no dejan de impactar y de labilidad emocional que desconcierta. Las cosas discurren de forma distinta a como se habían imaginado.

 

Y, sin darse cuenta, surgen ante la futura mamá, con mayor o menor dimensión, el miedo al dolor y a las posibles alteraciones del proceso natural del embarazo, la ansiedad ante el parto, la depresión postparto y la desconfianza hacia su propia valía como madres dañando su autoestima al pensar que no sabrá atender las necesidades del bebé adecuadamente.

 

En este entorno, ¿cómo puede ayudar la práctica de Mindfulness a la que será mamá pronto o a la que ya lo es hace poco?

 

En una ocasión tuve la suerte de compartir con Patricia y Luis la experiencia del nacimiento de su primer hijo, y digo esto porque para mí sigue siendo una suerte, después de 30 años, día a día, cada vez que acompaño a madres y padres durante estos momentos tan especiales.

 

Patricia y Luis llegaron al paritorio asustados, muy asustados. Ella, por su dolor; él, por lo que le estaba pasando ella. Pero en tres contracciones, tan solo en tres contracciones, Patricia descubrió, por sí misma, de todo lo que era capaz. Conectando con su propia respiración, conectó con el dolor en su cuerpo. “Pero esto”, me preguntó, “¿cómo es posible?”

 

No hay magia alguna, simplemente una habilidad innata en nosotras. Patricia había asistido a un programa de educación maternal pero nadie le había enseñado a respirar. En el curso había mucha teoría, poca preparación y mucha información, lo que acentuó su miedo a lo que le podría pasar. El caso de Patricia no es aislado, cada vez son más las mujeres que acuden al paritorio de esta manera.

 

Los programas basados en Mindfulness y, especialmente, aquellos orientados al embarazo y maternidad tratan de algo tan básico como de aprender habilidades, no para controlar, sino todo lo contrario, para permitir y aprender a relacionarse con este proceso natural, desde la atención plena, conectando cuerpo y mente como parte fundamental de la educación para el embarazo, parto y crianza.

 

Porque el Mindfulness o la atención plena es consciencia, una consciencia que se desarrolla prestando al momento presente una atención concreta, sostenida, deliberada y sin juzgar, tal y como ese presente se despliega: momento a momento.

 

Las parejas que realizan este tipo de programas se dan cuenta de cómo la práctica de Mindfulness impregna su día a día y, si asisten madre y padre, cómo la complicidad que se genera entre ellos es aún mayor.

 

Cierto que muchas personas experimentan cierto recelo inicial cuando se les habla de meditación. Con Mindfulness aprenderán a estar en quietud para observar sus sensaciones corporales, apercibir de manera consciente los cambios que acompañan el avance del embarazo y a abordar el dolor.

 

Así, poco a poco, la calma y claridad de mente se instalan en sus vidas y ese miedo, al que nos referíamos al principio, queda contenido. La madre podrá entonces recrearse conscientemente en esta maravillosa aventura, desde un posicionamiento de confianza, empoderamiento, fuerza y resiliencia.

 

Y ligeros, muy ligeros de equipaje.

 

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[i] El perfil profesional y la formación de Pilar Paradinas puede encontrarse en https://www.rinconmind.org/pilar-paradinas