Una suave práctica para abrirse a las emociones dolorosas

 

Hoy te traemos una meditación guiada orientada a abrirte a las emociones dolorosas mientras permaneces conectado a la tierra. Esperamos que la disfutes. Su duración aproximada en de 9 minutos.

 

1. Comienza, como siempre, haciendo unas respiraciones profundas y conscientes. Y mientras lo haces, dirige tu atención, de manera muy decidida, hacia las sensaciones que surgen en el cuerpo, por debajo de la respiración.

 

2. Inspira profunda y lentamente y exhala suavemente. Continúa siguiendo el flujo de tu respiración lo mejor que puedas, descansando en ella tu atención.

 

3. En una inhalación, inhala contando hasta cuatro. Aguanta la respiración mientras cuentas hasta siete y luego suelta mientras cuenta hasta ocho, haciendo el ciclo de cuatro, siete, ocho. Ahora, en la siguiente inhalación, inhala contando cuatro, sostén hasta siete y luego suelta hasta ocho. Repite ese ciclo de cuatro, siete, ocho de inhalar y exhalar una o dos veces. Exhala por la boca, si es posible.

 

4. Ahora adopta un ritmo natural y, lo mejor que puedas, mantén la consciencia de la calidad de tu respiración, dentro y fuera. Descansa lo mejor que puedas, a lo largo del río de estas sensaciones, descansando en el largo, ancho y profundo ahora.

 

5. Mientras descansas, recuerda suavemente tu deseo de paz, que comienza contigo mismo. Del bienestar que comienza aquí mismo, ahora mismo, en tu propio cuerpo, ser y espíritu.

 

6. Quizás, en la próxima inhalación, concéntrate conscientemente en el amor y la compasión que residen en tu propio corazón. La paz que puede comenzar contigo ahora mismo, extendiéndose a través de ti ahora mismo.

 

7. Y a medida que inhalas, toma mayor conciencia de ese amor. De esa cálida y amorosa suavidad dentro de ti. O toma consciencia de otras formas en las que describirías tu propio corazón cálido y su voluntad de justicia y de comunidad social positiva, por el cambio global.

 

Y en la medida de lo posible, permítete sentir la compasión plena en tu ser por todos los que están sufriendo, obviamente de una manera que te incluye a ti, que nos incluye a todos. Y particularmente a aquellos que están sufriendo más en tu comunidad y en el mundo en este momento, donde sea que estén.

 

8. Así que, mientras inhalas y exhalas, respira con el sentido de la conciencia del amor en tu corazón y exhala muy conscientemente, enviando amoroso apoyo hacia todos aquellos que crees que lo necesitan en este mismo momento.

 

Respire en el sentido de tu propio corazón amoroso y de lo que está bien dentro de ti, y mientras exhalas, extiende suavemente el deseo de bienestar desde tu propia cabeza a los pies, y fluye a través tuya, hacia tu entorno, tu familia, tus amistades, tu comunidad, tu entorno laboral, tu país… tan lejos como puedas llegar, dando vueltas alrededor de todo el mundo.

 

9. Al cerrar esta meditación suavemente, dedica un momento a apreciar todo lo que es, todo lo que hace. El cuerpo que te está llevando a través de esta vida en todas sus perfectas imperfecciones, tal como eres. Invoca la intención de permanecer en sintonía y mantener con gracia tu espíritu, tu ser y tu energía.

 

Que estés lleno de bondad amorosa. Que estés bien de cuerpo y de mente. Que estés a salvo de los peligros internos y externos. Que seas verdaderamente alegre y libre.

 

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Meditación propuesta por la profesora y autora Rhonda Magee

Foto: NASA