Blog El Rincón de Mindfulness

¿Mindfulness para una larga y próspera vida?

Que la práctica de Mindfulness no solo te ayuda a calmar la mente e incrementar tu capacidad de atención, sino que también disminuye la velocidad de acortamiento de los telómeros, es una de las conclusiones de las últimas investigaciones realizadas en el Spirit Rock Meditation Center, en California, EEUU.

Sobre este asunto versa el artículo publicado por Katherine Elizabeth, titulado “La promesa del antienvejecimiento del Mindfulness”, en el especial monográfico de Time sobre Mindfulness al que ya hemos hecho referencia en otras ocasiones en este blog de El Rincón de Mindfulness.

 

Telómeros y meditación

 

Cuando el visitante se acerca a las instalaciones de Spirit Rock Meditation Center, se encuentra con una señal de tráfico que indica “ceda el paso al presente”, dando ya una idea de lo que se encontrará una vez acceda a su interior.

Katherine Ellison anuncia que se está publicando una batería de nuevos descubrimientos que constatan que la meditación es capaz de detener la distracción permanente generada por nuestra mente y de enfriar las emociones que tienden a desbordarse. Pero más novedoso aún es la constatación de que la práctica de Mindfulness puede ayudarnos a vivir una vida, no solo con mayor bienestar, sino también más larga.

Prueba de ello, nos dice Katherine, fueron las intrigantes noticias que llegaron, en mayo del 2018, de Spirit Rock. Se informaba de los resultados de una investigación realizada sobre un grupo de meditadores durante un retiro de un mes de duración. Habían puesto su foco en los telómeros, pedazos de ADN que, en los últimos años, se han revelado como actores fundamentales en el envejecimiento biológico. Los telómeros forman una capa protectora sobre los cromosomas. Los científicos los comparan con esas pequeñas cápsulas de plástico al final de los cordones de un zapato que evitan que se deshilachen. A lo largo de nuestra vida los telómeros se van acortando con cada división celular. Finalmente, su máximo acortamiento indica el final de nuestra vida.  Los más recientes descubrimientos muestran que la velocidad a la que se acortan los telómeros es lo que indica la longevidad de una determinada especie. En definitiva, a menor velocidad en la disminución de la longitud de los telómeros, mayor expectativa de vida.

Los científicos de Spirit Rock, tras tres semanas de retiro, encontraron que, en promedio, los telómeros de las células del sistema inmunológico de los participantes en el retiro se habían alargado. Esto no ocurrió con el grupo de control, compuesto de individuos similares en edad y experiencia meditativa, que no participaron en el retiro. Se trata de la primera evidencia que tenemos hasta hoy en día de que la longitud de los telómeros puede cambiar de forma tan rápida, cómo nos dice Clifford Sharon, una de las científicas del equipo, que procede del Centro de Investigación de la Mente y el Cerebro de la Universidad de California, quién afirma que, realmente, no esperaban ver un cambio tan importante en tan poco tiempo.

 

El Proyecto Shamatha

 

Este estudio del Centro Spirit Rock es un vástago del más ambicioso Proyecto Shamatha, hasta la fecha el estudio más extenso integral de los beneficios de la meditación aporta a la salud. Entre otros descubrimientos, aportados por el Proyecto Shamatha a lo largo de los últimos 12 años, figura también el del incremento del nivel de telomerasa, la enzima base de los telómeros. El campo de investigación de los telómeros, que se amplía rápidamente, y su vínculo con la atención plena, levantan gran interés en millones de estadounidenses que intentan hacer cambios para vivir de manera más saludable y por más tiempo. “Creemos que estar más presente y centrado durante el día es una gran parte del bienestar que conduce a reducir el estrés y a retrasar el envejecimiento celular”, dice Elissa Epel, directora del Centro de Envejecimiento, Metabolismo y Emociones de la Universidad de California, San Francisco, y coautora del estudio de Spirit Rock.

El estudio también encontró una correlación entre cuán diligentemente los participantes informaron que habían practicado, en comparación con sus compañeros, y los cambios en sus telómeros. Los científicos también descubrieron que los que inicialmente mostraron ´çindices más altos en neuroticismo (irritabilidad y tendencia a hacer montañas de granos de arena) y, por lo tanto, posiblemente tenían más necesidad de reducir el estrés, tuvieron el mayor crecimiento en la longitud de los telómeros. Este último hallazgo se hace eco de un estudio de 2013 realizado por Epel y sus colegas que encontró que los telómeros eran generalmente más cortos en las mujeres que decían que experimentaban altos grados de distracción o de rumiación. Podría ser que cuanto más necesite uno enfocar sus pensamientos, más puede ayudar la meditación.

Katherine Ellison, en su artículo, nos trae otros ejemplos de resultados de investigaciones relacionadas con telómeros, alargamiento vital y mejora en nuestra calidad de vida, relacionados con la práctica de Mindfulness. Ejemplos sobre grupos experimentales con supervivientes a cáncer, con mujeres sometidas a estrés crónico y otros van desfilando por el mismo.

 

Próspera vida

 

La atención plena también puede ayudar a mantenernos más agudos mentalmente a medida que envejecemos.  En un estudio sin precedentes publicado en marzo de 2018 en el Journal of Cognitive Enhancement, Anthony Zanesco y otros investigadores del Proyecto Shamatha siguieron a un grupo de devotos meditadores durante siete años y descubrieron mejoras duraderas en la atención sostenida y en la inhibición de la respuesta, con el potencial de alterar las trayectorias longitudinales del cambio cognitivo a lo largo de la vida. Pero aquí la palabra clara es “devotos”. Para alcanzar de forma clara los beneficios que tienen que ver con la neuroplasticidad, es preciso hacer de la meditación una rutina en nuestra vida.

Los investigadores de la atención plena están ansiosos por encontrar respuestas a preguntas prácticas, tales como: ¿Puede la meditación realmente mejorar los problemas relacionados con la edad, como la falta de memoria o la audición? ¿Cuánto duran los beneficios? ¿Sus telómeros permanecen mucho tiempo después de un retiro o se acortan una vez que regresa al mundo real? ¿Y cómo se compara la atención plena con otros hábitos saludables, como el ejercicio y la buena nutrición? ¿Dónde debe poner la mayor parte de su esfuerzo al hacer cambios saludables?

Los investigadores del Proyecto Shamatha quieren concentrarse más en la relación entre la personalidad y la longitud de los telómeros a largo plazo. También planean echar un vistazo más riguroso a cuánto tiempo se necesita meditar para alargar las tapas cromosómicas. Una cosa es cada vez más clara: existe un buen número de beneficios potenciales gozando de una mente en paz. Un estudio de 2017, que no analizaba la atención plena, se encontró que, cuando las mujeres miraban 223 fotos de hombres sanos, de 40 a 75 años, calificaban de más jóvenes que sus pares de la misma edad a aquellos que habían indicado previamente (sin conocimiento de las observadoras) que se sentían optimistas y mentalmente saludables.

Katherine Ellison cierra su artículo preguntándose: ¿Podría significar que una gran dosis de atención plena podría ser una mejor inversión que Botox? Y concluye: Puedes apostar que algún investigador ya ha pensado en investigarlo.